La Comunidad de Madrid ha diseñado un proyecto estratégico para asegurar el suministro hídrico en el suroeste regional mediante la construcción de una nueva infraestructura. La iniciativa contempla el desarrollo de una conducción de veinticuatro kilómetros de longitud que permitirá integrar a las localidades de Villa del Prado y Aldea del Fresno en la red de distribución general gestionada por Canal de Isabel II.
Una solución ante episodios adversos recientes
Hasta el momento, ambos enclaves, que agrupan a algo más de once mil residentes, dependían exclusivamente de sus propias captaciones subterráneas a través de pozos. No obstante, la estabilidad de este recurso se ha visto comprometida en repetidas ocasiones en los últimos tiempos. Tal como ha señalado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, la zona arrastra dificultades de abastecimiento desde el episodio de la dana registrado en septiembre de 2023.
A esta situación se sumó durante el periodo estival un incendio en la Sierra Oeste, un suceso que volvió a poner en riesgo la disponibilidad de agua corriente en estos municipios. Ante este escenario, el Ejecutivo regional ha propuesto trazar una conexión directa desde Villamanta, configurando una actuación de gran envergadura técnica.
Decisión municipal y garantía de calidad
El futuro de esta conexión depende ahora de los plenos municipales de Villa del Prado y Aldea del Fresno, órganos que deberán ratificar la modificación de su sistema de abastecimiento. Por el momento, la acogida institucional a la propuesta ha sido favorable, contando con el compromiso de la administración autonómica para facilitar los trámites necesarios.
Respecto a la seguridad en el consumo, el consejero ha querido transmitir tranquilidad al señalar que las instalaciones depuradoras del canal público disponen de la tecnología más avanzada. Asimismo, se ha requerido a la Confederación Hidrográfica del Tajo agilizar las labores en los pantanos de San Juan y Picadas para mitigar el impacto de las cenizas procedentes del fuego veraniego.
Fuente: El Mundo