El carril Bus-VAO de la autovía A-2 inicia durante agosto y principios de septiembre una fase de pruebas destinada a que los conductores se familiaricen con la nueva señalización, antes de su entrada en funcionamiento definitivo.
El carril, que carece de separación física respecto al resto de la vía, funcionará únicamente en horas punta y estará reservado a autobuses y vehículos con dos o más ocupantes, con el objetivo de agilizar el transporte público y reducir las emisiones contaminantes en uno de los principales accesos a Madrid.
Fuentes del sector señalan que este tipo de carriles no incrementa la siniestralidad, si bien la fase de adaptación suele venir acompañada de un refuerzo de la vigilancia y de campañas informativas para reducir la confusión entre los conductores durante las primeras semanas.