El caballo flotante de Gonzalo Lebrija revoluciona la plaza del Carmen

El caballo flotante de Gonzalo Lebrija revoluciona la plaza del Carmen

Un desafío a la gravedad en el corazón madrileño

La emblemática plaza del Carmen se ha convertido en el escenario de una de las propuestas artísticas más comentadas de la capital. El escultor mexicano Gonzalo Lebrija ha presentado su creación titulada El rumor de la discordia, conocida popularmente como ‘El caballo flotante’. Esta pieza monumental, que se alza a pocos metros de la Puerta del Sol, sorprende a transeúntes y curiosos por su aparente imposibilidad física al mantenerse suspendida sobre una única extremidad.

La obra destaca por romper con la iconografía ecuestre tradicional, habitualmente asociada a la victoria o a la conmemoración bélica. En palabras de su creador, la figura representa a un purasangre inglés desprovisto de jinete y ornamentos, reinterpretado para reflexionar sobre la vulnerabilidad humana y la incertidumbre del porvenir. «Estamos acostumbrados a ver caballos en una postura de triunfo, más trofeística, y de repente ves un caballo sin jinete», señala el autor sobre el impacto visual que genera esta imponente estructura de bronce y acero.

Ingeniería y un año de espera en una bodega

Detrás de esta aparente ligereza se esconde un complejo entramado técnico. La escultura alcanza los 6,30 metros de altura y cuenta con una piel exterior de bronce hueca, protegida por una sólida estructura interna de acero macizo conectada a un contrapeso en la base. Todo el conjunto ha sido calculado con precisión para soportar condiciones extremas, incluyendo el paso de los vehículos de emergencia y un margen de peso adicional superior a los doscientos kilos.

El camino hasta su emplazamiento definitivo no ha estado exento de complicaciones. Concebida inicialmente en 2021 y fundida en la localidad guipuzcoana de Éibar, la pieza permaneció guardada durante un año en una bodega debido a diversos retrasos burocráticos en el área de Urbanismo. A ello se sumaron los plazos de la remodelación de la propia plaza del Carmen, un proyecto vinculado al hotel Thompson Madrid, entidad encargada de encargar y ceder temporalmente la obra a la ciudad.

A pesar del debate inicial generado en torno a su cesión y su ubicación en el espacio público, la pieza se ha convertido rápidamente en un icono viral. Tras su inauguración y los actos de presentación organizados junto a la galería Travesía Cuarte, el artista ha querido ceder el protagonismo a los madrileños: «La escultura fue mía cuando estuvo en concepción. Ahora es de ustedes», concluye.

Fuente: El Español – Madrid Total

Imagen de Alexis en Pixabay

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