Reportajes

Entrevista Félix Álvarez, "Felisuco"

16 de julio de 2012

Desde el 4 de Julio hasta el 5 de Agosto podemos disfrutar de una de las obras más divertidas del panorama madrileño. Se estrena en plena Gran Vía en el Teatro Rialto y es la ya famosa “La cena de los idiotas”.

Esta obra francesa creada por Francis Veber y que podemos ver gracias al director Juan José Alfonso y los actores a su cargo, es maravillosa para pasar una tarde de risoterapia. Grandes cómicos de nuestro país la protagonizan. Ellos son Josema Yuste, Agustín Jimenez y “Felisuco” (Félix Álvarez).

Para hablar sobre esta obra estamos con Felisuco, un cántabro que todos conocemos por su gran trayectoria artística, desde “El informal” hasta su nuevo monólogo Sincero, pasando por innumerables actuaciones.


Bueno Felisuco, de nuevo estás con “La cena de los idiotas” en Madrid, pero esta vez de una forma diferente. ¿Cómo ha sido estrenar en plena Gran Vía con llenos absolutos? 
Estar en el Broadway español que es la Gran Vía madrileña siempre mola, porque no suele haber oportunidades para que haya comedia, lo suelen ocupar los musicales. Pues es una satisfacción, como diría el rey, me llena de orgullo. Estamos disfrutando mucho y además estamos llenando todos los días. Llevamos 2 años y tres meses con ella ya y está muy empastada, con un montón de gags, durante dos años imagínate. Hemos iberizado la obra y es mucho más divertida.

 

¿Qué tiene de especial esta obra? ¿Qué la diferencia de otras obras que podemos ver ahora mismo? ¿Qué se le puede decir a la gente para que venga a verla?
Básicamente que cumple con la función que nosotros queremos conseguir, que es que la gente se ría. Luego siempre esta quien apunta que esta obra tiene además un toque sutil de crítica social que a mí me la “refanfinfla”. Yo lo que quiero es que la gente se ría. Si para ello es necesario utilizar una crítica social pues la utilizas. Yo no he venido a dar clases de moralidad a nadie ni a sentar cátedras.

Cuando una obra vuelve por tres años a Madrid, cuando encima cuando vuelve, vuelve a la Gran Vía y apuestan por ella empresarios, es por algo. Yo diría que es como los puntos que ha sacado el Madrid en liga, que son 101 ¿no? Es incontestable. Es que los datos no son discutibles….

Yo creo que se debe de ver antes de que desaparezca.

 

Compartes escenario con Agustín Jiménez y Josema Yuste, no se puede dudar de que sois un trío cómico inigualable. Pero ¿Cómo es trabajar con ellos?
Josema y yo ya somos más que compañeros de trabajo, somos pareja de hecho. Esta mañana he estado comiendo con él unos callos. (Risas)

Poder trabajar con una leyenda viva es una gozada. Aunque a él le joda que se lo llamemos, porque parece que le estamos llamando mayor y es verdad se lo estamos llamando. Yo el día que él me llamo para que sustituyera a Flo (Florentino Fernández) en una pareja de miedo yo estaba en casa de mi madre y fui corriendo y le dije, “mamá que me ha llamado el de martes y trece para trabajar con él”.

Es la sensación de trabajar con alguien que tu de chaval le veías como una autentica figura del humor. Hemos empastado muy bien personalmente.

A Agustín le conozco también de hace tiempo, de la época de 5hombres.com de “Los irrpetibles de Amstel” y muy bien Agustín es muy buen tipo. Es muy Piñón, (personaje que hace en La cena de los idiotas) pero es muy buen tipo.

Creo que los tres hemos empastado muy bien personalmente y eso se nota.

 

El papel que interpretas es el de Fonellosa, un inspector de Hacienda culé, ¿Qué pensaste cuando te lo ofrecieron?
Pues lo que nunca pensé era que el día que me iba a estar probando el traje de inspector de hacienda, iba a recibir una llamada. La escena era así, estaba agachado cogiéndome los bajos del pantalón del traje de inspector y me llama Walter García (Locutor deportivo) y me dice:

- Oye ¿dónde estás?,

- En Madrid,

- Pues siéntate,

- No puedo,

- Bueno pues te lo digo de pie, que te van a hacer una inspección de hacienda.

Con lo cual he tenido un curso acelerado de lo que es un inspector de hacienda. Y es un personaje… bueno cuando te dicen inspector de hacienda mola porque choca luego del Barsa, que tiene mucha pegada mediática y me agradó mucho.

 

En el teatro no hay dos actuaciones iguales. ¿Hay alguna que recuerdes especialmente?
Recuerdo una con “Una pareja de miedo” que fue muy difícil de hacer, básicamente porque a Josema se le rompió el puente de la boca. De la mitad de la boca hacia un lado tenia piños, pero de la mitad de la boca para el otro lado no los tenía, y claro ver a Josema Yuste vestido como la ama de llaves de Rebeca con el pelo blanco, un moño a la cabeza y un traje negro, hablando como si fuera de un país del este, con solo la mitad de la boca dentada fue duro porque no me tenía que reír. La verdad es que fue complicada.

 

En esta obra haces un doblete interpretativo. Además de a Fonellosa también das vida a un quiromasajista con bastante pluma.
Hago de un masajista brasileño de dudosa sexualidad porque está casado, aunque pluma tiene. Y es muy divertido, porque es un personaje muy ligero y  muy fresquito. Llevo peluca que siempre me gusta llevarla, me agrada porque cuando me pongo una peluca automáticamente me transformo en el personaje que voy a interpretar.

Sale 5 minutitos pero es muy divertido porque es el que sorprende un poco al público. Al principio de la obra no ha pasado nada gracioso y él es el que rompe  y hace que la gente se ría.

 

¿Qué tal es el cambio de uno a otro?
No tienen nada que ver, uno es rubio muy mariquita, el otro va muy tieso, uno tiene acento brasileño, el otro en vez de pronunciar la “R” pronuncia la “D”, dice “pedo” en vez de “pero”. La verdad es que el cambio es fuerte, hasta tal punto que la gente no me reconoce, hay gente que dice oye pero no ha salido a saludar el brasileño.

 

“La cena de los idiotas” nació para el teatro, se adaptó para el cine (por el mismo director, Veber), se volvió a hacer en el teatro y una vez más se adaptó al cine (En E.E.U.U. sin mucho éxito). Ahora la habéis traído de nuevo al teatro español. Menudo recorrido ha tenido.
A la película americana le podemos llamar gazpacho aunque le eches plátano. La película francesa es realmente buena y está muy bien adaptada para el poco trasiego de decorados que tiene la película. La película es una delicia pero lo bueno del teatro es que es 3D y que no te lo puedes descargar y que nunca dos funciones son iguales. Pero nosotros la hemos iberizado bastante, la hemos hecho más castiza. Y es mucho más divertida en teatro que en película. El teatro te permite otras licencias.


¿Te ves haciendo la versión cinematográfica española?
Pues no me lo había planteado nunca ni me lo había planteado nadie. Pero, la verdad que sería interesante hacerla en español y tal como la tenemos nosotros adaptada seguro que sería un bombazo. Que algún productor coja el pañuelo.

 

Además de estar “cenando con los idiotas” acabas de estrenar tu monólogo Sincero. Lo has estrenado en tu tierra natal (Cantabria) qué tal la acogida del público?
El primer día de un estreno uno nunca va a estar 100%, ni siquiera al 70%  porque estas excesivamente atento al texto y viendo la reacción de la gente. Sin embargo el segundo jueves que lo hice fue apoteósico. Uno ya sabe que pasa, pero no deja de sorprender como puede cambiar de una función a otra. Como puede cambiar tanto lo mismo. De hecho quité el 20% de texto de la primera a la segunda vez e hice 15 minutos más de monologo. Con lo cual estoy muy contento.


¿Lo podremos ver en Madrid?
Ahora el 5 de agosto empiezo a pasarlo por Madrid en “La chocita del loro” de Carabanchel y Hermosilla y luego ya vendré a la de Gran Vía a partir de octubre o por ahí calculo. Pero primero lo quiero rodar un poco en sitios más pequeños donde si pueda ver muy de cerca la reacción de la gente porque así me da la capacidad de seguir tocando el texto, hasta conseguir algo más redondito.


¿Cómo nació este monólogo?
A mí los monólogos me encantan, ya hice “5hombres.com”  la obra por excelencia de los monólogos en España y luego mis amigos del alma en Madrid son Goyo Jiménez, Miki Nadal, y  pica. El pique que tenemos los tíos, no hay huevos, por esa frase yo he hecho barbaridades.

También por las ganas de compartir con ellos mas rato. Bueno otra salida, otra forma de divertirme y de ganar pasta, pero sobre todo divertirme.


¿Qué nos encontramos cuando vamos a ver Sincero?
Básicamente lo tontos que somos. Pongo encima de la mesa la capacidad de estupidez del ser humano. Hay partes en las que se habla de algo que siempre gusta mucho que son las relaciones de pareja, donde me meto con mi mujer, porque no me gusta generalizar, luego si alguna se siente aludida, se ve reflejada… a mi “Plin que duermo en Pikolin”. (Risas)

Yo creo que las relaciones humanas son muy interesantes sobre todo la relación hombre-mujer, van cambiando las relaciones porque van cambiando los tiempos, evidentemente, pero sigue habiendo conflictos que si los analizas detenidamente son divertidos. Tanto el hombre como la mujer somos muy tontos, nos podemos poner todo lo fino que nos dé la gana, pero somos muy tontos.

 

Últimamente estás a caballo entre Madrid y Santander con una agenda apretadísima, entre actuaciones, colaboraciones, tu monólogo… ¿Cómo consigues que todo esto no te pase factura?
Pasear cerca del mar. Yo no solamente soy de Santander, sino que soy de aquellos de Santander que cuando me levantaban de la cama lo primero que veía era la bahía de Santander desde casa de mis padres. Desde el puntal hasta el Astillero. Porque nunca cerrábamos las persianas, antes no se cerraban para dormir. Entonces a mí el mar me produce un efecto relajante, sobre todo cuando me paso tiempo sin verle. Lo que suelo hacer es irme a la zona de la Arnía, por Cobachos… y me doy un paseíto me siento en una roca, me tomo una cervecita…


Todos conocemos a Felisuco, pero ¿Qué nos puedes decir de Félix Álvarez?
Nada, no tienen pelea, de hecho mis amigos de Madrid me llaman “Suco”. Felisuco me ha comido, además no me importa porque llamarse Félix es realmente estúpido, porque es un nombre que no dice realmente nada. Yo a mi madre se lo dije cuando tuve la edad oportuna, ¿Por qué me pones un nombre acabado en “X” y luego me pares con esta “S”?  Porque no es normal. (Risas) A veces pienso que tendré 80 años y me llamaran Felisuco, como a Ramoncín. Aunque igual con 80 años soy Don Felisuco. Pero no tengo ningún problema con él ni el conmigo. Nos aceptamos perfectamente.

 

Queremos dar las gracias a Felisuco por su cercanía y simpatía. Ha sido un placer poder tener esta charla con él, poder conocer la obra de mano de uno de los protagonistas y por supuesto de conocerle un poquito más a él.


Entrevista realizada por: Aroa Moreno (@Aroa_Moreno)