Reportajes

Antonio y Javier, Saint Brissant

20 de noviembre de 2012

Antonio y Javi son dos jóvenes empresarios que compaginan sus trabajos con su pasión, la marca de moda Saint Brissant. En ella, han conseguido plasmar sus personalidades y experiencias con un estilo elegante y divertido. En apenas un año han conseguido un importante hueco dentro del mercado y estamos seguros que irá a más y dará mucho que hablar.

 

¿Cuándo y cómo nació Saint Brissant?
A (Antonio): Desde pequeños hemos tenido la ilusión de montar algo juntos y tanto a Javi como a mi nos gusta mucho la moda, a pesar de venir de profesiones no relacionadas con el sector, ya que él es ingeniero y yo soy publicista. Diseñábamos nuestra propia ropa y nuestros amigos lo veían y les encantaba, así que decidimos crear algo conjuntamente que expresara en una línea lo que ya hacíamos para nosotros.

J (Javier): La verdad es que inicialmente no fue nada fácil ya que no teníamos clientes, ni familia o amigos con experiencia en el sector. Empezamos a diseñar las camisas y, cuando llegó el momento de fabricarlas, fuimos a hablar con un grupo importante en el sector textil, el cual prefiero no decir el nombre (risas), a informarnos de cómo producirlas, con nuestro limitadísimo presupuesto, pero con toda la ilusión del mundo. Le presentamos nuestros dibujos y nuestras ideas y el señor nos dijo que para poder poner las máquinas a producir, ya que ellos producían en Asia, era necesario hacer 10.000 de cada modelo. Yo, desde mi ignorancia, le pregunté si con un trozo de tela, que incluso yo podía comprar y mandarle, ellos no podrían fabricarla. En ese momento una señora, que ni siquiera estaba en la reunión, se levanto de la mesa donde estaba y nos dijo muy molesta “lo que estáis diciendo es literalmente imposible, no tenéis ni idea, cómo se nota que no sabéis.” Nos dejó en 2 minutos humillados y salimos de ahí hechos polvo, entonces en ese momento Antonio se dio la vuelta y me dijo: “Quillo, ahora es cuando lo vamos a hacer y vamos a venir dentro de un año a enseñarle las camisas a la mujer esta", así que tenemos una visita pendiente que hacerles (risas).

 

Habladnos un poco más de vosotros, cómo os conocísteis y cómo compagináis actualmente vuestra trabajo con Saint Brissant.
A: Yo soy publicista, llevo ya 6 años trabajando en publicidad y, de alguna forma, también mi objetivo es utilizar los conocimientos que tengo, trasladarlos a mi marca y aprovecharlos en algo propio. A pesar de ser un trabajo duro y quitarme muchísimas horas, yo soy una persona incansable y me da igual terminar a las tantas, pero siempre consigo sacar unas horas para estar con Javi y darle vueltas a la cabeza sobre nuevas ideas. Es algo duro, pero a la vez muy reconfortante, ya que es algo tuyo. Y la satisfacción de ver a alguien que lleva puesto algo tuyo es enorme.

J: Yo soy ingeniero de caminos y además ejerzo de ello. Tal y como están ahora las cosas el nivel de exigencia en el trabajo es altísimo. Pero referente a cómo nos conocimos, Antonio es  sevillano, y yo me he criado allí, ya que mi padre, que es también ingeniero, se fue allí con motivo de la Expo, y estuve desde los 5 hasta los 18 años, y allí fue donde nos conocimos. Hacemos un buen equipo, pues él es la parte más creativa y yo la parte más racional.  

 

¿Por qué el nombre de Saint Brissant?
A:
El nombre la verdad es que tiene su historia. A nosotros nos gusta mucho viajar en Vespa, hemos hecho varios viajes por toda Europa con nuestras Vespa de 125cc. Y bueno, el nombre surge en una iglesia que nos acogió…

J: Bueno, yo siempre digo que la anécdota me la quiero guardar para el día que nos hagamos famosos escribirla en nuestra biografía (risas).

 

¿Qué producto buscáis con vuestra marca?
J: Nosotros nos enfocamos en una moda asequible, no de un lujo excluyente. Lo que sí queremos es que sea excluyente por el estilo y no por el precio. Elegante pero siempre con un toque de atrevimiento, no queremos caer en el aburrimiento. Un pijo fresco, alegre, algo diferente. A las grandes marcas pijas, pijas nunca en sentido peyorativo, les da mucho miedo salirse de lo que funciona, así que no hacen cosas muy atrevidas.

A: Muchas veces caes en el error de querer diferenciarte tanto que al final no te acaba gustando ni a ti, por la idea de llamar la atención. Quizás, también, estamos influenciados por nuestra experiencia fuera de España, pues yo estuve viviendo en Londres y Javi en Francia, además de por nuestros viajes.

J:  Si, en nuestros viajes estamos muy abiertos a coger pequeños detalles que luego plasmamos en nuestra ropa. Además cuando viajes estás mas abierto, más creativo, más alegre y relajado.

 

¿Cómo está evolucionando la marca, hacia dónde se dirige, cuáles son vuestros proyectos y novedades?
A:
Yo creo, sinceramente, que empezamos este proyecto con la idea de vender a gente de nuestro entorno.

J: De hecho nosotros cuando decidimos invertir todos nuestros ahorros en el proyecto, les exigimos a todos nuestros amigos que tenían que comprarnos una camisa cada uno y de hecho la mayoría cumplieron.

Al principio no teníamos ni idea de hacia donde nos dirigíamos, muchos dicen que hay que hacer un Plan de Negocio y marcarse unos objetivos, y, aunque es verdad, la realidad es tan caótica que por muchos planes que hagas tienes que estar permanentemente actualizándolo. Nosotros ahora mismo queremos edificar una marca, y lo hacemos porque nos gusta, nos divierte y aprendemos muchísimo.

A: La evolución nos la hemos ido encontrando a lo largo de nuestro primer año. Nosotros queremos marcar nuestro propio estilo y por ahora vendemos en las tienda multimarca. Aunque no tenemos tienda propia, tenemos la tienda online, nuestro Facebook, los eventos que montamos y a raíz de todo ello han salido muchas tiendas multimarca donde ofrecer nuestros productos. Empezamos poco a poco y así seguimos, intentamos cuidar con mucho mimo a las tiendas que tenemos, con una relación personal e incluso tenemos que decir a algunas que esperen a más adelante para poder seguir ofreciendo un buen servicio. Estamos muy contentos porque todas las tiendas venden nuestra marca bastante bien.

J: El asunto de una tienda propia, nos gustaría, pero estamos un poco expectantes viendo cómo evoluciona la situación.

 

Como “madrileños”, ya sea de nacimiento o adopción, nos gustaría conocer un poco más vuestros gustos.

Un restaurante:
A: A mi me gusta mucho Kotobuki, aunque lleva poco tiempo tiene un ambiente muy agradable y hemos estado varias veces. También me gusta mucho la calle Ponzano, en el Barrio de Chamberí, soy un enamorado de las rutas de vino por esa zona y me encantan Vagalume y todos los bares de la zona.

J: A mi me gusta mucho “Ribeira do Miño” en la calle Santa Brígida, es un lugar al que suelo ir con los amigos de celebración, así que tengo muy buenos recuerdos asociados a ese lugar.

 

Para tomar una copa
J: La verdad es que no salimos mucho últimamente, pero en la calle San Marcos, hay un local con las barras metálicas que al fondo tiene un patio abierto muy bonito y agradable, en general por esa zona podemos decir que hay varios locales donde tomar una copilla.

A: A mi me gusta también mucho ir a Fortuny, tiene muy buen ambiente y he ido en varias ocasiones.

 

Zona de compras
A: Tanto la calle Serrano como Fuencarral, son dos zonas que me encanta recorrer.

J: A mi también ya que la verdad es que en Madrid hay pocas referencias en cuanto a zonas de compras. Me gustaría que hubiese más tiendas pequeñitas, pequeñas boutiques, con diferentes estilo, en otros sitios de Europa son muy comunes.

 

Zona donde pasear / relajarse
A:
A mi me encanta pasear por la zona del Templo de Debod.

J: Y a mi me gusta mucho la zona de Canal.

 

Jóvenes y emprendedores, ¿qué diríais a otros jóvenes que estén dudando sobre la posibilidad de “emprender” a pesar o por la crisis?.

A: Nos gusta mucho la palabra “Reconstruye”. Somos los jóvenes los que tenemos que salir de la crisis y sacar esto adelante y tenemos la obligación de levantar el país y aprovechar las oportunidades que hay y las que habrá.

J: Nos bombardean todos los días en los medios con el tema de la crisis y hay un pesimismo absoluto. Somos muy catastrofistas y no nos acordamos que nuestros abuelos han pasado por una guerra mundial y una guerra civil, no podemos ser tan llorones. Esto no puede ser tan malo, es malo pero se puede superar y es necesario echarle narices para salir adelante.